Pasaje del Ciclón Zaragoza
Dates diverses 24/09/2026
Plaza de Ntra. Sra. del Pilar, 14-15-16. Casco Antiguo
Plaza de Ntra. Sra. del Pilar, 14-15-16. Casco Antiguo, ,
El Pasaje del Ciclón
Enfrente de la Basílica del Pilar se alza desde 1883 el edificio que alberga el Pasaje del Comercio y de la Industria, conocido popularmente por todos los zaragozanos como el Pasaje del Ciclón, una galería comercial, joya arquitectónica modeista, que se encuentra en la planta baja un edificio recuperado gracias al empeño de los descendientes de la familia que lo adquirió sobre plano hace ya más de 140 años y cuyo legado han convertido en un proyecto de vida.
En el nº 10 de la plaza del Pilar han vivido desde siempre Blanca Marín, al igual que su madre Blanca García-Hegard y sus hijos Jimena y Rodrigo de Miguel. Ellos son la quinta, sexta y séptima generación de los primeros propietarios del inmueble, construido tras la histórica apertura de la calle Alfonso I impulsada por la burguesía zaragozana a mediados del XIX. El edificio lo compró sobre plano la madre de mi tatarabuelo, María Mur y Pueyo, y aquí ha vivido nuestra familia ininterrumpidamente desde entonces, explica Marín, que vive en la última planta, con unas vistas espectaculares a la Basílica del Pilar. El solar que ocupa el inmueble, obra del arquitecto Feando de Yarza por encargo del Marqués de Ayerbe, se erigió sobre los cimientos del antiguo Palacio de Torrellas, del XV, en cuyas mazmorras, las actuales bodegas, pasó sus últimas horas el Justicia de Aragón, Juan de Lanuza, antes de ser decapitado por orden de Felipe II el 20 de diciembre de 1591, comenta Marín.
El pasaje del Ciclón se inspiró en el revival clásico fruto de la corriente modeista francesa y se convirtió en un lugar de vanguardia, ya que fueron las primeras galerías comerciales de la capital aragonesa, al estilo de las que existían en las principales capitales europeas. Se concibió como un doble pasaje que se cruza en el centro de la manzana por lo que tiene cuatro entradas que dan a la calle Santiago, a Alfonso I, a la plaza de la actual Delegación del Gobieo y a la propia Plaza del Pilar. Debe su nombre popular a la juguetería que ocupó una parte de su interior y que fue uno de los últimos comercios de la época en cerrar sus puertas. Pero el pasaje cayó en el ostracismo y llegó a estar durante muchos años en un avanzado estado de abandono y deterioro (El Periódico de Aragón; Belén Guembe, 21 oct 2025).
Espacios Basílicus
Fue en 2004 cuando Blanca Marín y su marido Luis de Miguel emprendieron la ardua tarea de reunir parte de la propiedad y comenzar a rehabilitar muchos de esos espacios. Según explica ella, nosotros no heredamos la propiedad, sino que mi marido y yo hemos comprado gran parte del bloque central con una importante financiación que nos lleva quitando el sueño hace ya más de 20 años. Una vez adquirido el inmueble, Blanca y Luis comenzaron con la reforma y rehabilitación de la planta superior y fundaron Espacios Basílicus con el fin de devolverle la vida a una amalgama de espacios primorosamente decorados, como son los apartamentos turísticos rehabilitados en la planta superior de la parte central del edificio adonde llegan viajeros venidos de todo el mundo y a los que ella y su familia reciben como si fueran auténticos invitados. Además, rindiendo culto al recuerdo, Blanca ha conservado un piso de la familia, en concreto el de sus bisabuelos, y posteriormente de sus tías abuelas Margarita y Cristina, como si fuera un museo, manteniendo la estructura original y donde se siente que el tiempo se paró hace más de 100 años, pues tanto los muebles originados de la época, como todo tipo de enseres que continúan allí, parecen contar una historia que refleja en cada rincón cómo era la vida de sus antepasados. Blanca y Luis también adquirieron parte de los locales abandonados del Pasaje del Ciclón, que por cierto tiene una catalogación independiente del edificio como Bien del Patrimonio Cultural Aragonés, con el propósito de atraer actividades que respetaran el edificio en el que se encontraba,pero con una visión renovada y modea y transformaron la antigua tienda de juguetes en un precioso restaurante que esperan poder reabrir en breve. En 2023, Espacios Basílicus fue reconocido por el Gobieo de Aragón con una placa al Mérito Turístico (El Periódico de Aragón; Belén Guembe, 21 oct 2025).
Visita Guiada
La visita guiada permite disfrutar de un paseo por el pasado por unos lugares habitados desde hace más de 140 años y siete generaciones. Al abrir su imponente puerta, quienes pasan se detienen intrigados, imaginando qué se esconde tras ese portal. Ahora queremos invitaros a descubrirlo.
La visita a Basilicus Espacios propone descubrir la historia de un edificio que ha acompañado la evolución de Zaragoza desde finales del siglo XIX. Ubicado frente a la Basílica del Pilar e integrado en el antiguo Pasaje de la Industria y el Comercio, este inmueble constituye un ejemplo de cómo la arquitectura puede preservar la memoria de una ciudad mientras se adapta a las necesidades de cada época.
A lo largo del recorrido, los visitantes conocerán la evolución del edificio, su contexto histórico y urbano, así como los elementos arquitectónicos que han definido su identidad. La visita también aborda el proceso de recuperación y puesta en valor del inmueble, mostrando cómo la conservación del patrimonio puede convivir con nuevos usos sin renunciar a su esencia.
El recorrido estará guiado por Blanca Marín García-Hergardt, fundadora de Basilicus Espacios y sexta generación vinculada al edificio. A través de su experiencia personal, compartirá la historia de una familia que ha habitado este espacio durante generaciones y el compromiso que ha dado origen a un proyecto dedicado a preservar, reinterpretar y abrir este patrimonio a la ciudadanía.
Más que una visita a un edificio histórico, esta experiencia invita a reflexionar sobre la relación entre arquitectura, memoria y transformación. Basilicus Espacios demuestra cómo el patrimonio no solo conserva el pasado, sino que puede seguir formando parte activa de la vida cultural y social de la ciudad, generando nuevas oportunidades para conocer y valorar la historia desde el propio lugar donde ocurrió.
COORDINADORA
Blanca Marín García-Hergardt | Es fundadora de Basilicus Espacios, un proyecto que nace con el propósito de preservar y compartir un legado familiar vinculado a uno de los edificios históricos más singulares de Zaragoza. Sexta generación habitante del inmueble, Blanca ha crecido entre sus muros y ha sido la impulsora de su transformación, dando nueva vida a un espacio con más de un siglo de historia. Su labor se centra en la recuperación, conservación y divulgación del patrimonio arquitectónico, conectando la memoria del edificio con nuevos usos y experiencias para acercarlo al público. A través de Basilicus Espacios, Blanca mantiene vivo el vínculo entre pasado, presente y futuro, poniendo en valor la historia de un lugar único frente a la Basílica del Pilar.

